h1

Mouchette

26 de junio de 2012

¿Mosquita al español?

Sí, Darwin, epistolea Miche_l, lo que más le gustaba del filme bressoniano, era la implicancia relacional de cada filmotipo dentro de cuadro, cada cinética de personaje, una pista para lo que eran y no eran entre sí los personajes. Nadine Nortier, a sus ojos cual Manuela Martelli, Alicia Rodríguez, o Viviana Herrera, modelando personajes menores que ellas mismas, con indefinible juventud histriónica, a la vez fresca y experimentada,  será ese uno de los misterios de las actrices, en la IMDb, no aparecen más pelis de Nadine Nortier, ¿sabes, Darwin?

Miche_l, sigue enviando notas de campo a Darwin, sus apuntes estéticos.

Darwin sospecha que algo muy intenso ocurre a Miche_l, dentro de la clínica militar, el funcionario celeste que le trajo su correspondencia epistolar, así lo quiso implicar, a propósito de Turistas.

Sí, es cierto, reflexionaba Darwin luego, recordando una secuencia mencionada por Miche_l, no había interfaz blanda cuando Carla(Aline Kuppenheim) halla la guitarra, la toca y luego se duerme. Antes de dormirse, ella misma pone la guitarra en la fogata que crece. Por qué Miche_l, creerá que ella sólo se durmió, a dónde fue a parar mirando esa peli, seguro que a donde mismo voy a parar yo a veces, con sus estúpidas notas.

A Darwin le encantaba Turistas al igual que a Michel, o Miche_l, y le gustaba la idea de que hubiera una interfaz blanda en esa secuencia, que Carla sólo tocara la guitarra, se quedara dormida, y que al otro día, guau, la guitarra  quemada sin que se vea cómo, con acorde y canción de foso.

Las cosas son como se las recuerda, re_esculpía Tarkovski en su memoria cinéfila, todo Bresson era una inspiración para aquel hermoso cineasta ruso, aunque Darwin creía como Michel, que Alicia Scherson estaba más bien influida por Antonioni, les encantaba creer eso, les encantaba saber que algún día hasta se lo preguntarían, si salían cada uno de…

Trama principal, trama secundaria, o tramas paralelas como en el jazz y punto,  ustedes pueden narrar como deseen, argumentaba Darwin delante de algunos internos, alguien golpeaba un canino con la punta de un lápiz grafito, todos en un momento estaban callados escribiendo sus dos ejes de trama, él o alguien, seguía golpeando sus dientes con el lápiz grafito.

Ya llegará el momento en que Michel, se entere en dónde es realmente que leo  su epistolario hoy, zorríe Darwin, lo cierto es que los personajes de Mouchette, le daban vueltas ese día, la chica desposeída, blanco y negramente hermosa como una Alicia fotografiada por Lewis Carroll; el duelo entre el embriagado y epiléptico cazador Arsène(Jean Claude Gilbert), y el codicioso guardacampo Mathieu (Jean Vimenet), por Luisa(Marinne Trichet), la chica de la barra;  o le daban vuelta también, como objetos flotantes o suspendidos en un cuadro de fondo blando, esos implantes escénicos de alta carga y progresión dramática: el cepo dentado y filoso, la cantimplora con licor, y no dejaba de darle vueltas la ambigüedad total en algunas escenas, y la crudeza sutil y evidente en otras, según le describía Miche_l, aprovechando la asociación de transitividad, o el universo periférico, y hasta el fuera de cuadro implicante, inclusive la canción desconsuelo, en un momento dado con Mouchette en  clases, era un auténtico canto de ángeles en boca de su adolescente protagonista, calmando a un epiléptico.

Ya les dirá a ellos, qué es exactamente la transitividad en cine, medita Darwin, tenía que ver Mouchette, apenas saliera de allí, la conseguiría en la videomundi, o alguna otra enciclopedia x, del cine de isla madre.

¡Libertades!, quiso Darwin que gritasen, pero no.

Allí hace tiempo que no gritan, es más, como que algo o alguien importante e invisible se olvidare de todos ellos, ¿olvidare? Tres sopas al día de un mismo sabor y color, encierro muy hacinado, riñas constantes, y palizas propinadas por la guardia celeste contra los intentos de fuga, más escaramuzas, más  juegos de azar mal terminados, y los delirios de adictos al rapé, subidos a los bordes electrificados del recinto, cual negros heraldos graznando el último cielo que alguien miraba ese día antes de ser trasladado a los centros de experimentación, de la clínica militar adjunta, más allá el vertedero, y más allá de…

Yo creo que saldré antes de lo pensado de esta clínica, amigo mío, epistola Michel,  yo creo que saldré antes de este lugar piensa Darwin, mientras da otro mate a un adversario que ya le tiene entre cejo y cejo para un plan de fuga, la sopa está igual que siempre, damos la ronda como cada uno de esos seres pintados por el gran colorista, medita excitado Darwin, si tú supieras amigo, en dónde me encuentro hoy, si tú supieras…

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: