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no_leer II

15 de septiembre de 2011

Miche_l siempre repasa sus series favoritas, Mad Men, capítulo nueve, primera temporada.

Hay una infancia totalmente dibujada, en un par de líneas de diálogo, “jamás tuvo malos sueños”, dice Don de su hija mayor, de unos siete años.

La agencia Starling Cooper, le sube el sueldo a Don Draper, sumando puntos para retenerle contra la Marc Erickson, quienes recolocan como modelo a Betty, esposa de Draper, en un book fotográfico para la Coca-cola.

El final del episodio sintetiza toda la energía estásica o resentida, de inevitable disociación, una hermosa vecina rubia, delgada, dulce, y llena de cariño para con los suyos, como la describe Draper, que dispara como una inevitable disociación del oficio de escribir, a veces, sin ganar un sólo euro x ello, nada más escribir unas pocas notas, con un poco de desespeseración, luego de perder un fondo europeo, luego un fondo nacional, luego de no enviar un guión a un festival a Cuba, ni menos viajar a dicha isla, ni a dicha escuela susodicha de la que Miche_l proviene…

El calor acumulativo, las constantes arremetidas de la adversidad, sin ninguna solución, las deudas cada vez más gordas, como un cerdo digno de reitimiento, el afuera, como un dolor en el nacimiento del cuello, un peso en los hombros, una ceguedad cada vez más creciente, no sólo visual, sino del instinto, una luz vital todavía semi_encendida por los discos musicales recientemente en desarrollo, una terrible desidia ante la línea de tiempo en el software de edición, la nada, jaja, ese puñetazo  innoble de los caminos llenos de manos, que dentro de sus palmas encierran alambradas de púas sanguinolentas por, Miche_l, no temas, te dice alguien como desde lejos, que no sabe nada de eso felizmente, la inocencia interrumpida por tu desidia, por tu pereza, por tu desazón ante llamadas estúpidas (al teléfono) que no buscan nada de tí, que no te  brindan nada más que necesidad, y tú, aún casi con los sueños despiertos salvo que ahora, en lo que se llama ahora, alguien te acusa con Lapoli, que de noche usas un taladro en vez de una computadora para escribir y diseñar…

(debe ser x el sonido del teclado, el de su computadora personal, se oye mucho más alto que el de una laptop)

En el fondo, como dicen los narradores de Cortázar, sólo se busca una mujer, diría Chinaski…

Le agradaba la idea de la unidad en la pareja inclusive aunque sólo fuera ese huracán de fuego que sucede a las catástrofes relacionales, y que sabes de antemano que su intensidad y que su intimidad, están dadas x su deliciosa e imperecedera transitoriedad subextual…

continuará

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