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Noche de Queltehues. Continuación…

28 de junio de 2010

26    INT. CASA URBINA – NOCHE

VIEJA(79), cabello gris, rostro ancho, contextura gruesa,  abre la puerta y hace pasar a Diego y a María, cuyos ojos lucen hinchados. La anciana besa primero a Diego y luego a María. Vieja respira agitada y renguea a cada paso. El saludo se lleva a cabo en silencio.

Vieja cierra la puerta. Diego se sienta en el sofá más grande. La casa está en penumbras, se alcanza a apreciar junto al sofá más grande, dos sofás individuales, un pequeño comedor y una luz al fondo.

Diego:

Siéntate María.

María mira a Vieja y le dice.

María:

¿Se siente bien?

VIEJA:

Un poquito agitada.

Pero llegaron a tiempo,

María, para que pruebe

mi último pimentón. Iba

a hacer té…

María:

(interumpiendo)

Yo lo hago.

Vieja se mueve rengueando hasta la mesa de comedor y alcanza un frasco con PIMENTÓN quemado, reposando en aceite.

Saca unos trozos de pimentón de dentro del frasco, lo sirve en un pocillo que hay encima de la mesa. María se pierde entre las luces del fondo de la habitación.

27    INT. CASA URBINA – NOCHE

La lluvia se manifiesta por afuera de la casa, golpea contra las ventanas, y contra los techos de zinc.

Diego y Vieja se miran a solas en silencio, y comen pimentón en dos pequeños pocillos. Diego está sentado en el sofá grande y Vieja en uno de los sofás individuales. Se oye ruido proveniente del fondo de la habitación, ollas, vajillas que suenan, y chorros de agua que corren, cortan y corren otra vez, todo en off. Diego toma los pocillos, los deja sobre la mesa del comedor, se echa entre las rodillas de Vieja y le dice.

Diego:

(en voz baja, sin

susurrar)

Haga algo, mamá. Todavía

anda en la luna esta cabra.

Vieja:

(en el mismo tono)

Pero si ya les di a probar.

Él tendría que estar lejos.

Diego:

Ella todavía está con él.

Lo presiento.

Diego se hunde aún más entre las piernas de Vieja y luego alza la cabeza, sacando unas FOTOS de su casaca.

Diego:

(ahora ya

susurrando)

Aquí le traje unas fotos. Mírela que parece ahí, con este…

Vieja recoge las fotos y enciende una pequeña LÁMPARA de pie junto al sofá. Allí están Marcelo y Flavia, abrazados frente a frente, luego caminando por la orilla del mar, y luego sentados a contraluz, mirando una puesta de sol.

Vieja:

Ya, ya. Cuando ustedes se vayan le echo una soplaíta a las fotos. No se amargue más, Dieguito. En todo caso es cierto, se siguen viendo. Pero de esta noche no pasa…

Diego da un puñetazo en el suelo, contra la alfombra, y vuelve a hundir su cabeza entre las piernas de Vieja, quien apaga la luz junto al sofá.

28    INT. CASA URBINA – NOCHE

En eso María se asoma desde la cocina con una bandeja, tazas blancas y una teterita, se detiene y queda en un semi contraluz mirando a Diego en el suelo y a Vieja sentada, acariciándole la cabeza.

29    INT. CASA FLAVIA – NOCHE

Marcelo despierta de improviso sobre una almohada con funda de florcitas lilas en sus bordes. La luz de la habitación está apagada pero se ilumina con luces anaranjadas provenientes del exterior. Flavia, vestida de CAMISÓN de hilo muy fino, decorado con  florcitas, despierta acto seguido, y aún con los ojos semicerrados, acaricia con una mano el pecho desnudo de Marcelo, y se acurruca más cerca, las piernas de ambos se mueven en la cama, bajo las mantas.

Marcelo:

Tengo que irme.

Flavia:

No, todavía no…

Se frotan la nariz el uno contra el otro y se besan con intensidad.

Marcelo:

Te dejé el número de mi celu nuevo

ahí, adentro de la carterita.

Marcelo Y Flavia vuelven a besarse.

Flavia:

¿Te muestro el horno en en el que mi mamá hace pan? La otra vez tampoco

lo viste.

Marcelo:

No. Me voy.

Marcelo y Flavia se besan otra vez. Marcelo saca debajo de sus cabezas una de las almohadas y la coloca encima de ambos. Flavia ríe debajo de la almohada.

Flavia:

Se viene la primavera, Marce. ¡Qué rico¡

Marcelo:

Sí, qué mojadita la primavera.

Flavia:

Cállate, cochino. Déjame,

Voi a buscar La polaroid.

Marcelo:

Hum, la Po-la-roid.

Ambos ríen bajo la almohada, sus piernas se mueven bajo las ropas de cama. De repente, vuelve a oírse el repiquetear de la lluvia sobre los tejados.

Una cartera pequeña cuelga de una silla al borde de la cama, sobre el alféizar de la ventana hay un CELULAR recibiendo recarga, en el vidrio de la ventana hay humedad y gotas que corren.

Flavia:

(OFF SCREEN)

Ya poh, deja tomarte una foto, Ya poh…Mmmm, nooooj.

30    INT./EXT. MICRO AMARILLA – NOCHE

Se ve primero el vidrio empañado de una ventana del micro en marcha, y luego a Marcelo que apoya su cabeza del lado izquierdo. Con el índice derecho dibuja zurcos en la ventana.

Borroso, a través del vidrio, se ve que uno que otro coche pasa en sentido contrario al del micro en marcha. El vidrio luce gotas de agua, pero ya no llueve. Marcelo está sentado en el medio del micro, del lado izquierdo. Varias personas viajan del lado izquierdo, delante de Marcelo. Recorriendo el pasillo del micro, sólo un individuo va del lado derecho allá adelante. Siempre del lado derecho, tres asientos detrás de Marcelo, viajan dos ebrios discutiendo.

EBRIO1:

(OFF SCREEN)

El de los dibujitos. Te digo que lo conozco.

Continuará…

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