h1

“Noche de Queltehues”. Acto I completo.

23 de junio de 2010

1 INT. PASILLO – CREPÚSCULO NOCTURNO

Se aprecia en diagonal, un reflejo en las paredes verdes y azules de un pasillo. El suelo del pasillo es grisáceo y oscuro. Se aprecia el recorrido por las texturas de las paredes verdes y azules, húmedas, agrietadas y metálicas, hacia una luz borrosa que proviene desde el fondo. En el techo del pasillo, muy de cerca y nítida, hay una bombilla encendida que luego queda atrás. Se ve un rectángulo alto de luz, allá en el fondo del pasillo. Se oye un chorro de agua en off, proveniente de allá al fondo, hasta que de repente el chorro se corta. El pasillo ya se ve recto, y se distingue borrosas a dos figuras masculinas en el rectángulo de luz, allá al fondo. Se alcanza a ver que uno de ellos está orinando, y de espaldas a él, el otro hombre, escupe en un lavamanos. El baño no tiene puerta, el piso del baño es de baldosas húmedas con diseños de rombos, hay un tono verde agua, húmedo y gastado en paredes y baldosas.

2 INT. BAÑO/ESCALERA – CREPÚSCULO NOCTURNO

FEDERICO(35), mediana estatura, atlético, termina de orinar, voltea y abre la llave del LAVAMANOS, hasta que da un tremendo chorro. MÉNDEZ(38), alto, regordete, colorinche, orina a su vez. Méndez es muy sonoro para respirar. Federico se mira al ESPEJO arriba del lavamanos, se toquetea un grano en el cuello.

FEDERICO:

Por lo menos viene el relajo. No te acabroníh, síiiiih po. Siempre te acabronái.

Méndez se abrocha los pantalones, se los ajusta, mira al techo, las diagonales del pequeño baño allá arriba, y chasquea los labios. Méndez tira la cadena, sale poca agua del estanque.

MÉNDEZ:

Son putas, detective. Eso son,

puh tássss…

Federico se queda mirando un momento a Méndez quien va volviendo la cabeza hacia él. Federico desvía la vista ESCALERA abajo, a medio metro de sus opacos y puntiagudos zapatos. Una tenue luz, proviene de allá al fondo de la escalera. Federico vuelve sus ojos a Méndez y levanta su ceja izquierda, presionando sus dientes superiores contra los inferiores. Una poza de líquido brilla alrededor de la base del W.C.

FEDERICO:

¿Y hasta cuando nos mandan

guardias¡

De una punta en la parte baja del lavamanos, Méndez toma una TOALLA celeste y la arroja a Federico, casi sin mirarle.

Federico desciende un par de peldaños y voltea hacia Méndez, quien se queda mirando un delgado rollo de papel higiénico, pegado en la pared, junto a la letrina.

FEDERICO:

Y estos indios no piensan comer…

Méndez se pasa la palma de la mano por sus lampiñas mejillas, mirándose al espejo.

MÉNDEZ:

Tan acostumbráos.

Los zapatos de Federico resuenan contra la goma que cubre los separados escalones de la escalera.

Méndez abre el espejo, dejando ver un botiquín de madera verde-celeste.

Méndez toma del botiquín un envase de COLONIA, y se la echa en abundancia en las mejillas, casi vaciándola, y alcanza a ver que Federico se pierde escalera abajo.

Los zapatos de Federico siguen resonando en off, contra la goma que cubre los separados escalones de la escalera, perdiéndose allá abajo, en las penumbras.

Se oye un choque de fierros y el rechinar de una puerta de corredera de fierro abriéndose, en off, allá en la penumbra. Se ve un muy leve cambio de luz allá abajo. Entre tanto, Méndez se echa también colonia en la nariz. Desde la penumbra de allá al fondo, Federico grita algo inentendible en off.

Méndez se queda mirando el gastado y opaco vidrio de la ventana del baño. Un cielo azul oscuro, se ve casi apenas por entre la abertura de la pequeña ventana. Una LUNA NUEVA se recorta pequeña en la ventana. Se oye lejano y en off, el graznido de un QUELTEHUE. Méndez tira la cadena y observa un momento el interior del W.C. Cae poca agua y el color ocre se mantiene. Méndez chasquea los labios, mirando hacia la escalera. Se vuelve hacia el espejo, y se re ajusta los pantalones.

Méndez abre y cierra el espejo del botiquín, se mira otra vez en el vidrio, la imagen se ve un tanto deformada en el espejo. Méndez apaga la luz del baño, al tiempo que se oyen en off unos gritoneos de Federico. Méndez saca de su bolsillo una LINTERNA que enciende y apaga, y enciende otra vez, apuntando al espejo y luego hacia la escalera. Vuelve a apagar la linterna, y se pierde escalera abajo.

3 INT. PASILLO SUBTERRÁNEO – NOCHE

Por un pasillo iluminado por tenues y separadas bombillas, Méndez y Federico avanzan como flotando, mirados desde abajo.

Pasos muy lejanos se oyen taconeando secos contra el suelo de cemento. Es un pasillo alargado de paredes oscuras, entre verde y azul.

Aparecen primero los zapatos que resuenan raudos contra el suelo, el vaivén de los pantalones al borde de los tobillos, luego las rodillas, el cuerpo y los rostros de ambos detectives mirando hacia adelante, vistos desde abajo primero, y luego ya a la altura de sus rostros.

Ahora se van apreciando los barrotes laterales verdeazules, oscuros, por ambos lados del pasillo, son celdas todas vacías que van quedando atrás, y van apareciendo las siguientes.

Méndez raspa la linterna apagada por los barrotes de las celdas, a medida que avanzan por el pasillo.

Federico y Méndez, dan la vuelta y se detienen delante de la primera celda.

4 EXT/INT. CELDA – NOCHE

Tras los barrotes de la primera celda, se aprecia a BORRACHO(46), canosa y larga cabellera, mediana estatura, quien se toma de los barrotes, se acerca a ellos y luego se aleja con suavidad. La respiración de Borracho es agitada. Su garganta resuena con un silbido. Méndez guarda la linterna en su bolsillo.

Federico abre los candados y descorre la puerta corrediza de barrotes, mientras que Méndez ya tiene a Borracho del cuello, lo toma y lo saca al pasillo, lo apoya contra una de las celdas opuestas, y allí le voltea, examinando las esposas que Borracho tiene puestas.

Federico cierra la celda, hablando sin mirar a Borracho.

FEDERICO:

¿Viste, Borracho¡ ¿Qué tenís

que meterte a jugar con fuego?

Méndez le quita las esposas que Borracho tiene por delante y le esposa por detrás, dejándolas bien apretadas. Ambas respiraciones se confunden por un momento.

Luego Méndez le propina un rodillazo en pleno COXIS a Borracho.

Una POLILLA se pega en una de las bombillas que ilumina el pasillo. La bombilla y la polilla lucen muy nítidas, allá al fondo se ve borroso que ambos detectives golpean a Borracho siempre por la espalda.

Cuando Borracho ya está en el suelo, Méndez lo toma de un tirón por el pescuezo, y le empuja a que camine por el pasillo.

Borracho y Méndez vienen acercándose poco a poco al lugar en el que la bombilla deja ver que la polilla se pierde.

5 INT./EXT. ÚLTIMA CELDA – NOCHE

Méndez viene empujando y arrastrando a Borracho, Federico ya descorre los barrotes corredizos de la última celda, al tiempo que sin mirar a Borracho pregunta.

FEDERICO:

¿Bueno, y el otro Indio

es curandero?

(pausa breve)

¿O traficante?

Méndez empuja a Borracho dentro de la última celda con un puntapié desganado. Borracho cae al suelo, dentro de la celda, Méndez lo mira desde los barrotes, apegando su cara a ellos.

6 INT./EXT. CALABOZO – NOCHE

Méndez se asoma a los CUATRO BARROTES de la puerta de calabozo, ubicada frente a la última celda.

Federico cierra la última celda y también se asoma a mirar por los cuatro barrotes de la ventanilla del calabozo.

Méndez se queda mirando a Federico, luego su vista recorre las diagonales en el techo contra la última celda y el calabozo. Federico se lleva las manos a la nariz.

FEDERICO:

Ah, la mierda. Otra vez

no me eché colonia por la chucha.

7 INT. CALABOZO – NOCHE

Se oye el off de un hilo de agua correr muy tenue.

En medio de la oscuridad, se alcanza a ver que los ojos de Federico están asomados a los cuatro barrotes ubicados del lado izquierdo.

Del lado derecho proviene una seña de luz que se filtra por una abertura casi imperceptible, allá arriba al fondo, en algún punto de la oscuridad de las paredes.

La cara de Federico, se pierde del otro lado de la puerta, mientras se oye en off el tintineo de llaves, correr las cerraduras y su voz, también en off.

FEDERICO:

(OFF SCREEN)

Última opción.¿Oíste?

(pausa breve durante el off

de un candado)

Mañana te cambiamos.

INDIO(40), huesudo, moreno, y de amplia nariz, está esposado a una SILLA pequeña contra el respaldo, botado en medio de la habitación.

Desde el suelo, Indio observa las aberturas de uno y otro lado del calabozo en medio de la oscuridad. La puerta del calabozo se abre, las siluetas borrosas de los detectives van entrando a contraluz, Méndez enciende la linterna, apuntando desde la entrada, directo a los ojos de Indio.

Federico cierra la puerta del calabozo. El rechinazo queda vibrando por un momento.

Federico y Méndez se acercan a Indio, sus pasos pisan líquido de vez en cuando.

Ahora Indio queda a contraluz y voltea de uno a otro lado la cabeza, Federico se la va cubriendo con la toalla celeste.

FEDERICO:

Te quietito hoy día ah…?

Méndez apaga y enciende la luz de la linterna contra la cabeza de Indio, quien ya está encapuchado. Federico arrastra a Indio y la silla por el suelo del calabozo. Méndez golpea a Indio a su paso. Indio recibe patadas en su vientre.

La humedad del suelo y el cielo raso oscuro de la habitación, se funden como superponiéndose. Méndez, golpea la linterna contra la silla, y contra la cabeza encapuchada de Indio. La linterna se apaga y Méndez la arroja al suelo. Se oye en off, cómo la linterna se estrella contra alguna superficie, con gran estrépito, y se pierde siempre con ruido, en off, en medio de la oscuridad. Un destello de linterna, de cielo raso y de paredes húmedas se superponen.

FEDERICO:

(OFF SCREEN)

Dónde metiste esos fugáos,

mierda¡

La pregunta queda resonando con eco entre las paredes metálicas, algunos golpes acompasados a Indio van y vienen. La cabeza encapuchada del Indio va y viene entre los puños y dorsos abiertos y acompasados de Méndez hasta que un silencio corta el eco. Méndez tiene una PISTOLA en la mano. Méndez presiona el gatillo, con la punta del cañón presiona la cabeza encapuchada de Indio contra su otra mano, Indio luce ladeado, en el suelo, el brazo de Méndez se alza y cae con brusquedad hacia abajo, hacia un hombro de Indio.

8 INT. CALABOZO – NOCHE

Sólo un chorro de líquido se oye correr en off, por un momento. Federico arrastra la silla fuera de la celda. Desde la puerta del calabozo, Federico arroja la silla al exterior.

El punto de luz allá en lo alto del calabozo reluce borroso. La figura de Federico en la puerta también se ve borrosa, hasta que se esfuma.

Indio no dice palabra, su cuerpo alcanza a verse encogido sobre el suelo húmedo, recibe unas patadas más y Méndez le deja a solas, cerrando con un rechinante portazo la puerta del calabozo.

9 INT./EXT. CALABOZO – NOCHE

Por fuera del calabozo se oye el rechinar de los seguros, en off, y luego del último rechinar de fierros, la voz en off de Federico.

FEDERICO:

(OFF SCREEN)

Hasta mañana no más…

y sin abogada¡

Se oyen pasos raudos del lado izquierdo, luego se oye sólo un hilo de agua correr, todo en off, en medio de la oscuridad. Allá al fondo se ven lejanos y borrosos puntos tenues de luz. Un último grito de Federico se oye a lo lejos desde el pasillo.

FEDERICO:

(OFF SCREEN)

Y sin tu abogada…¡

10 INT. ÚLTIMA CELDA – NOCHE

Borracho se ve de espaldas, apegado a los barrotes de su celda.

Mira desde allí los cuatro barrotes del calabozo que hay enfrente y logra oír en off, siempre apegado a los barrotes, los pasos de los detectives, alejándose por los pasillos y ahora ya subiendo la escalera.

De pronto, la luz de la bombilla más cercana se debilita, titila leve, pero no apaga.

Un destello de color queda dando vueltas, luego la bombilla vuelve a verse nítida y plena.

Borracho se queda mirando absorto la bombilla. Se oye en off un ronco y prolongado ALARIDO, proveniente desde el calabozo.

11 INT. CALABOZO – NOCHE

Indio se arrastra en el suelo hacia la pared del punto de luz casi imperceptible allá arriba. La escasa luz deja ver hacia allá abajo, como es que Indio mueve la cabeza de lado a lado en la penumbra. La toalla rasgada y sucia cubre aún su rostro.

Indio se arrodilla allá abajo, echando la cabeza hacia atrás, y gime de dolor, se ve de cerca que sus manos se crispan, se abren, hasta que las esposas brillan, y saltan con brusquedad.

Indio se queda un momento con la cabeza gacha, jadeando, se levanta y se pasa las manos por los riñones, luego el abdomen, y después se quita la capucha de toalla que cubre su rostro.

Los rasgos de Indio apenas sí se distinguen en la penumbra, pero se ve que sus fosas nasales sangran. Todo su alrededor se ve borroso. Sus dedos masajean párpados y mandíbulas.

Luego Indio se sienta, apoyado contra la pared frente a la ventanilla de la puerta del calabozo, y se la queda mirando. Allí sus cuatro barrotes se ven borrosos. Indio echa su cabeza hacia atrás, luego hacia delante, luego atrás otra vez. En off, se oyen pasos muy lejanos sobre una escalera.

El hilo de agua es ahora una gotera.

El extremo izquierdo de la palma derecha de Indio, masajea el centro de su frente, el nacimiento de su nariz, un pómulo, luego el otro. Indio recoge sus piernas y hunde su cabeza entre ellas. En un acto involuntario, Indio toca con su mano derecha, la humedad del suelo.

12 INT. PASILLO SUBTERRÁNEO – NOCHE

Por los pasillos verde azul oscuros del cuartel, Federico y Méndez, conducen a Marcelo (25), estatura mediana, delgado, huesudo, vestido de GUARDIA, pistola al cinto, y una gran CICATRIZ en medio de las cejas.

La luz de una de las bombillas se debilita y tiembla, se oye el ringtone de un celular, y Federico se detiene quedándose atrás.

Méndez y Marcelo, dan la vuelta y llegan al último pasillo, encaminándose hasta la última celda y el calabozo. Marcelo va tanteando sus bolsillos. Méndez lo mira de reojo.

MÉNDEZ:

No le hace falta.

13 EXT./INT. ÚLTIMA CELDA – NOCHE

En la última celda está Borracho, asomado a los barrotes, quien se queda mirando a Marcelo. El parecido entre ellos es evidente, excepto las abundantes canas de Borracho y la cicatriz en medio de las cejas de Marcelo. Méndez mira a Borracho y después a Marcelo.

MÉNDEZ:

Usté entenderá por qué,

tanto el detective…

Marcelo le mira a Méndez apuntar con su índice hacia el ojo, tocándose el pómulo. Marcelo guarda silencio. Marcelo se para frente a Borracho y le pregunta.

MARCELO:

¿Por qué está aquí?

Borracho demora en contestar hasta que hace el ademán de empinar el codo.

BORRACHO:

Porque no le convido a la policía.

MARCELO:

¿Llevamos tiempo ahí, noh?

Al mismo tiempo se acerca Federico con una mueca de sorna en los labios, levantando una ceja. Cuando llega hasta dónde los demás hace como que va a decir algo, se contiene y escudriña en los rostros de Méndez que lo mira de soslayo y en Marcelo que lo mira de frente. Federico arquea una ceja. Borracho les mira con ojos brillosos y con humedad en sus labios.

FEDERICO:

Las perras ladrando de allá…

Federico se frota las manos, sus ojos brillan. Marcelo le mira. Méndez se asoma a los cuatro barrotes del calabozo, mira como desde lejos, luego mira también Federico, quien vuelve la cara hacia Borracho y luego a Marcelo.

Los rostros de Marcelo y Borracho se ven por un momento casi superpuestos, en medio de los barrotes.

FEDERICO:

Y aquí, el infrganti.

14 EXT./INT. CALABOZO – NOCHE

Marcelo mira por entre los cuatro barrotes del calabozo. Allí adentro se logra distinguir a Indio, con una capucha de toalla cubriéndole la cabeza. Las espaldas de los detectives ya se pierden allá al fondo, dando la vuelta.

15 EXT./INT. PASILLO SUBTERRÁNEO – NOCHE

Marcelo se halla a solas en el pasillo, Borracho está asomado a los barrotes de su celda y mira en silencio a Marcelo, que huele las patas de la silla. Allá al fondo del pasillo se ve algo de luz, cada tanto más tenue.

Un hilo de agua se oye correr en off, muy bajito.

Marcelo empuja la silla que se desliza un buen tramo por en medio del pasillo, y se acerca a mirar por entre los barrotes de la última celda.

Allí adentro de la última celda, Borracho está recostado, tiritando en un rincón.

Se oye a lo lejos, un rumor de punchi punchi, en off.

Marcelo se aparta de los barrotes de la celda y se asoma a los cuatro barrotes del calabozo.

Allí al fondo está Indio, encapuchado, sentado contra la pared, en el mismo lugar, enfrente de los cuatro barrotes del calabozo.

Marcelo mira hacia el fondo del pasillo, y se encamina hasta allí, tomando la silla a su paso, de pronto acelera, llegando raudo a la esquina, y se sienta.

Marcelo se queda un momento en quietud, de repente, de uno de sus bolsillos interiores, saca una fotografía con margen blanco en la que aparece él mismo, junto a una joven mujer.

Los colores de la fotografía lucen desteñidos, anaranjados, pero se aprecia en la imagen, el perfil de Marcelo, su cabeza semi RAPADA, de PATILLAS, y la joven mujer, también de perfil, el uno frente el otro, rozándose las narices, sobre una almohada.

Marcelo se queda un momento contemplando la fotografía, luego la guarda y saca de su bolsillo interior una CAJETILLA de cigarrillos.

Le queda un único cigarrillo, arruga la cajetilla y la mete en su bolsillo, sacando un ENCENDEDOR.

Luego de varios intentos, al fin enciende el cigarrillo, y se queda mirando allá al fondo.

El rostro de Marcelo se ilumina por el rojo del cigarrillo y el humo deja ver difuso, el final de la escalera, en uno de los costados de su campo visual.

En off, se oyen risas y punchi punchi más cercanos.

Algunas bombillas del último pasillo, al otro lado de su campo visual vuelven a titilar.

Un destello de color queda dando vueltas por un momento.

Marcelo se ajusta el cinturón, y empuja la silla hacia la mitad del pasillo.

MARCELO:

Calma gueón,es una pega

como tantas pegas. Calma¡

Marcelo se quita la gorra y hace una reverencia en la dirección del punchi punchi, y luego camina arrojando la gorra a la silla.

MARCELO:

¿Qué pasa aquí, mierda,ah?

Su cabeza luce cabello corto, pero no rapada, sus patillas muy cortas y afeitadas. Marcelo regresa hasta la última celda, allí adentro Borracho fuma de un cigarrillo. Marcelo le queda mirando desde los barrotes.

BORRACHO:

¿No se acuerda que usté

me lo dió?

La luz del penúltimo pasillo allá a la vuelta, se apaga. Se oyen alaridos femeninos y masculinos en off, mientras el punchi punchi cesa.

MARCELO se asoma a los cuatro barrotes del calabozo, y no logra distinguir a INDIO dentro del calabozo.

MARCELO:

¿Qué estái haciendo allá

entro Indio, ah?

Marcelo vuelve sus ojos a Borracho quien le queda mirando desde los barrotes de su celda. Borracho fuma con gran intensidad.

Los labios de Borracho casi muerden el cigarrillo, resuenan una vez que se separa el filtro de su boca, y entonces se le ve decir.

BORRACHO:

Se rompió una linterna

allá éntro, mijo.

Marcelo se asoma a los cuatro barrotes del calabozo, la escasa luz deja ver fugaz, el rostro descubierto de Indio.

En el pasillo que da a la escalera las risas aumentan, las bombillas del último pasillo titilan, y un destello se queda por un momento como dando vueltas.

Marcelo tantea su cinturón, tiene tacto de la pistola en su sitio, Borracho vuelve a fumar, la luz del cigarrillo se enciende, el zapato de Marcelo apaga su propio cigarrillo.

Una bombilla se apaga en el último pasillo. Marcelo se asoma a los cuatro barrotes del calabozo, cuando justo se apaga el resto de las bombillas.

16 EXT./INT. CALABOZO – NOCHE

La primera luz que se vuelve a ver es el cigarrillo de Borracho, se oye el off de un gemido tras otro.

Luego ya se aprecian los ojos de Marcelo asomados a los cuatro barrotes por dentro del calabozo, quien gime y se contorsiona, esposado por la espalda, a oscuras.

Marcelo voltea y ve de bastante cerca el punto de luz allá en lo alto, y luego vuelve a pegar sus ojos a los cuatro barrotes.

Se oyen risas hilarantes a lo lejos, en off, la luz del pasillo de la vuelta se enciende y en la silla en medio del pasillo, Borracho se sienta con la gorra puesta, una bombilla allá al final titila, las demás, acá más cerca de la ventanilla del calabozo, permanecen a oscuras.

Marcelo pega sus ojos a los cuatro barrotes, se oyen pasos en las escaleras, sombras, risas y hasta voces hilarantes e inentendibles de mujer, todo en off.

Fuera de las rejas de la última celda, se halla Indio, mirándole fijo a Marcelo, quien gime con voz cada vez menos audible.

Marcelo pisa líquido y cae al suelo, los cuatro barrotes se ven difusos, las esposas brillan en sus muñecas, se pone de pie y se asoma de nuevo a los cuatro barrotes. Allí está Indio mirándole fijo, levantando con su mano izquierda el cinturón y la pistola de Marcelo.

Marcelo se azota contra los barrotes y sus mandíbulas se desfiguran.

Gime aún, y sus ojos están muy abiertos, sus muñecas hacen presión sobre las esposas, que no se separan.

Se oye el off del in creccente graznar de un queltehue, proveniente de alguna zona lejana.

De repente, le sale un grito a Marcelo, y luego vuelve a perder la voz, vomitando líquido y cayendo al suelo.

La humedad brilla en la oscuridad, los cuatro barrotes lucen cada vez más altos.

El hilo de agua se confunde con agua que le cae a Marcelo encima de la cabeza, en forma de lluvia, suave al principio y luego cada vez más intensa.

El punto de luz se ve de pronto más cerca y Marcelo, siempre esposado y entre gemidos casi inaudibles, se dirige hacia él.

Marcelo vuelve su cabeza hacia los costados, los cuatro barrotes apenas se divisan allá arriba, el agua sigue cayendo encima de él, en forma de lluvia.

Marcelo camina hacia el punto de luz, cae, gime intenso e inaudible, el punto de luz se ve cada tanto más lejos, Marcelo resbala, pero no cae del todo, una rodilla está tocando el suelo, su boca está toda abierta, sus ojos lucen entre cerrados, el agua le cae en la cara y en los ojos, la lluvia mantiene su intensidad, hasta que Marcelo resbala y cae de bruces, el agua en forma de lluvia choca contra el piso a su alrededor y le empapa. En las húmedas paredes se aprecia contrarrelieve el título “NOCHE DE QUELTEHUES”.

Continuará…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: